Anna estaba arreglando sus cosas para el viaje de próximo día y llegaron los masajes que la llenaron de ansiedad y cayó temblando al suelo. Sol en cuanto se percató corrió hasta donde ella se encontraba y la sostuvo mientras le preguntaba sobre lo que sucedía. Ella le mostró el celular y Sol quedó asombrada. —Este hombre es un demonio. ¿Cómo puede hacer tal acto? Debes enviarlo a cárcel amiga. Una bestia, como lo es él, no puede estar en libertad y haciéndole daño a más personas. —¿Sabes quienes están en la casa? A los mismo que culparan y los mismo que se negarán a todo, cuando este video llegue a manos de la policía. —¿Entonces no piensas hacer nada? —Si deseo cuidar a Adela, Robert e incluso la vida de esa chica, no puedo entregar videos que sean tomados desde el interior de la mans

