En cuanto Anna se marchó, Robert de inmediato va al sótano donde encuentra a Nelson aún amarrado de pies y manos, estaba desnudo y herido. Él se asustó bastante, pues Anna le aseguró que él no estaba molesto y que todo había salido bien. En el momento que lo vio sintió algo de temor y su cuerpo se estremeció al bajar las escaleras. —¿Qué le sucedió señor, está usted bien? —Estoy mejor que nunca Robert, por fin mi Anna ha aprendido lo que con tanto trabajo me costó enseñarle. Esta noche siento que me enamoré más. Él se acerca y con las llaves abre las esposas y le entrega una bata para que él se pueda vestir. —¿Está usted seguro que no quiere que lo vea un médico? Estas heridas se pueden infectar. —Todo esto que ves en mi cuerpo querido Robert, son las marcas del amor. Creo que es la pr

