Al siguiente día la chica despierta en la clínica, adolorida por todo el daño que sufrió la noche anterior. Ella había llamado a su madre y le contó con lujos de detalles todo lo sucedido, ella tenía el nombre, la dirección de su mansión y todo lo que sucedió e incluso grabaciones que había recibido por medio de mensajes. —Ya he puesto la queja con los abogados y van a iniciar el proceso. —Mira cómo me ha dejado esa bestia, ese hombre es un animal. —No puedo creer como un hombre tan reconocido y respetable como lo es ese señor tenga esa personalidad tan oscura. —Si no lo crees vuelve a mirar los videos. —Es lo que no entiendo ¿Cómo esos videos llegaron a tus manos? —Allí quedó mi teléfono, fue allí donde lo dejé, en la ventana y grabando, pues ya me había maltratado estando en la sal

