Mateo. —No sé Jose... —me miro al espejo viéndome con la ropa que me eligió Jose para la boda de civil que es en tres días. —¿No te gusta nada?, sino cambiamos. —Es que da mas para la playa, creo, tu eres la que sabes de moda. —Es que me gusta como te queda, pero no quiero que estés incómodo. —No es incómoda la ropa amor, tu vestido es un espectáculo y no quiero opacarte. —La boda es de los dos. —Pero es el día para la novia, —No te hagas el humilde. —Bien, me lo llevo, la Camisa es re cómoda... —me pongo de lado viéndome al espejo—. La voy a poder usar varias veces porque esta fachera. —Bien, vamos, cámbiate asi vemos las zapatillas. —¿De qué color van a ser?. —le doy la ropa que me saco asi me pongo la que traje. —Blancas, tienen que ser blancas sino no pega con todo el atuen

