Sin perder el animo

1306 Palabras

Dylan era cuidadoso y no mentiría. Si dijo que fue Melisa, debía ser cierto. Marcus tenía una expresión sombría mientras fruncía el ceño, contemplando por un momento antes de confesarle a Rubí: —Ese día… en realidad no fue mi gente quien encontró a Dylan. No enviaron muchos guardaespaldas. —¿Lo buscaste esa noche? —preguntó Rubí, intrigada—. La familia usó a todos los que pudo, y tú también saliste a buscarlo. Rubí asintió, y Marcus continuó después de una pausa: —Sí… pero el primero en encontrar a Dylan fue un guardaespaldas traído de la vieja mansión. Rubí no pudo evitar preguntar con cierta inquietud: —¿Ese guardaespaldas… es uno de los tuyos? —Por supuesto que no. —El rostro de Marcus se oscureció aún más mientras reflexionaba antes de agregar—: He investigado a todos los guarda

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR