Debo salvar a mi hermano

1714 Palabras

Rubí había sido sujetada. No le quedaba ninguna fuerza en su cuerpo. Ni siquiera fue capaz de resistir y moverse de su asiento. —Mira esto...— Marcia reprodujo un video con una mano. El video era una grabación del joven que acababa de irse; ahora estaba atado. Le habían metido un paño en la boca y parecía que sus movimientos habían sido restringidos. El rostro de Rubí se hundió. Miró fríamente a Marcia, que estaba sentada a su lado. —Marcia, lo prometiste. —Te hice una promesa. Sin embargo, Erick aún no ha llegado. Si te vas ahora, seré un poco infeliz—, dijo Marcia mientras se volvía para mirar a Rubí con frialdad. —Me hiciste una promesa hace un momento, pero ahora planeas irte. Rubí, rompiste nuestra confianza primero... —¿Qué planeas hacer?— Rubí preguntó con los dientes apretados

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR