MARIANA DE LA NOCHE. Capítulo 24. Dos horas después. Todo era oscuridad. Mariana sentía los párpados pesados, trató de abrir los ojos y no podía. Sintió un dolor en su cuello demasiado fuerte que le impidió mover la cabeza. Empezó a parpadear varias veces hasta que por fin pudo abrir los ojos. Lo primero que vio fueron los asientos de un auto. Trató de levantarse y un gruñido de dolor se escapó de sus labios. Se sentó sosteniendo su cuello, la respiración se le cortó cuando vio a Emanuel sentado en el puesto del conductor. Miró a todos lados y estaba muy oscuro, todo era silencio, solo se escuchaban algunos grillos. La primera reacción de Mariana fue tratar de abrir la puerta, pero estaba cerrada con seguro. —¡Al fin despiertas! Su voz hizo que su corazón latiera más rápido. Su pu

