Golpeo la puerta con fuerza, demasiada fuerza. En menos de un segundo ya el dolor se ha propagado por mis nudillos, pero eso es lo que menos me importa justo ahora. Oigo pasos, acercándose a la puerta, con cautela, como si temieran que yo fuera un asesino serial o algo similar, aunque parezco uno. No me hace falta verme en un espejo para saber que mi cara refleja un mensaje parecido a "voy a matarte", y la cosa es que no pienso cambiarlo, quiero que Luke me vea y sepa que voy a matarlo. Aunque, ahora que lo pienso mejor, preferiría que no me viera porque eso significaría que todavía está aquí. Abren la puerta, pero no lo suficiente como para que pueda ver la persona tras ella. -Mmmm ¿hola?- segundos después, me encuentro cara a cara con Lucy. Miro su rostro y percibo una expresión ne

