-¿Qué te pasa?- interrumpo a mi hermana, que desde el comienzo de la cena, no ha parado de parlotear como loca. Ya empieza a decir cosas sin sentido, y honestamente, me está hartando. -¡Evans!- mi mamá me lanza una mirada fulminante. Al parecer, lo que acabo de hacer se considera una completa grosería. -¿Qué?- pregunto, aparentando no haber hecho nada malo, aunque en lo personal, no pienso que lo que hice estuvo mal. -Emily, amor, continúa hablando- mi mamá corta un trozo de su pollo y se lo lleva a la boca. -¿Estoy hablando demasiado?- Emily muestra cierta expresión de preocupación. -Pues...- comienzo a hablar. Mi mamá me lanza una mirada cargada de advertencia-... Mamá ¿quieres decir algo?- termino diciendo. -Por supuesto. No cariño, no estás hablando demasiado. Es... Fascinante

