—Como temía, el golpe que su hija tiene en la cabeza no ayuda mucho para que reaccione con la rapidez que debería hacerlo, la medicación que se le administró es para que hubiera despertado, pero detectamos una leve inflamación de la membrana cerebral lo que en cierto modo es lo que ralentiza el proceso —informó el doctor mientras miraba los cambios gestuales en el rostro de Aleskey, todos en evidente rechazo a su diagnóstico—. Mientras la inflamación no ceda debe mantenerse inmovil y bajo el tratamiento adecuado. —Voy a llevarme a mi hija —respondió Aleskey—. Que se recupere en nuestro país. —¿De dónde vienen? —Inquirió el doctor. —De Venezuela pero venimos directo de Alemania —le respondió Gelys. —Hmm —expresó el doctor—. Es libre de llevarse a su hija a donde quiera y considere conve

