[SANTIAGO] Jamás en la vida me había preocupado tanto como lo estoy ahora, ¿cómo se atreven a citarme de esta manera?, ¡yo quiero respuestas ya!, ¡necesito saber donde se encuentran Sky y mi hijo!, ¿no entienden que mi bebé está en peligro? Aviento la invitación sobre la cama y respiro profundo para luego ver la hora en mi reloj de pulsera. ―¿Once de la noche de mañana?, no podré aguantar hasta esa hora, es necesario que yo haga las cosas para que salgan bien― hablo en voz baja. Tomo mi abrigo y me lo pongo de inmediato. Abro las puertas de mi habitación y me encuentro a Pedro y Daniel en el recibidor. ―¿Señor?― me pregunta Daniel. ―No puedo esperar aquí hasta que regrese ella o hasta la cita. Me iré a buscarla.― Informo con autoridad. ―No señor, no podemos permitirlo― habla Pe

