Valeria Smith Debo admitir que ver a Daniel en la empresa de Alan me tomó completamente por sorpresa. Habían pasado varios días sin saber nada de él y su repentina aparición removió emociones que creí tener bajo control. Me dejó desconcertada, no solo por su presencia, sino por la intensidad en su mirada. Algo había cambiado. Ya no era el hombre que una vez me miró con vacilación, sino alguien con determinación en eso profundos y azulados ojos que me enamoraron. ¿De verdad, esta vez, está dispuesto a luchar por mí? Lo que más me divirtió fue la forma en que Alan disfrutaba provocándolo. Lo conocía lo suficiente para saber que lo hacía a propósito, la irritación de Daniel era evidente. Cuando me pidió que saliéramos a caminar y tomar un café, me sorprendí. Pero acepté de inmediato. Quiz

