Noe podía sentir la resistencia de David, él se contenía para evitar forzarla demasiado, lo último que deseaba era lastimarla, pues en estos momentos algo así causaría consecuencias difíciles de cambiar. Ella se convertía poco a poco en una masa en brazos de David, completamente derretida en su forma de tomar sus labios. David era incapaz de terminar el beso, sentía como un gran incendio corriendo dentro suyo, no lograba tener demasiado de ella. Muy contra su voluntad e instintos, él se separa de ella, apoyando su frente en la suya, apretaba los ojos, las respiraciones de ambos eran pesadas y agitadas, él temblaba un poco pues luchaba contra su necesidad de tenerla. Él acunó su cabeza y la sujeta fuerte y firme contra su pecho, aspiraba el olor de su cabello suave y fresco, deseaba ha

