Me fui a dormir esa noche con un poco de miedo, no solo era porque la casa estaba completamente silenciosa y oscura, aparte del hecho de que estaba en medio de la nada. En todas las peliculas de terror que he visto los actores siempre van a una casa abandonada que increiblemente es muy lujosa justo como esta.
Pero aun asi eso no era lo que mas me asustaba, cada vez que cerraba los ojos veia las imagenes de esos hombre tirados en el piso desangrandose, di vueltas en la cama varias veces hasta que el sueño me fue llevando lejos.
Estaba en el auto de nuevo, la camioneta acababa de pararse en medio de la carretera y los cuatro chicos bajaron del auto, pero esto era distinto los chicos tenian su mirada fija en mi, ignorando por completo a los falsos guardaespaldas. Suspire de alivio al ver que sacaban sus armas, pero me tense de nuevo cuando vi a quien apuntaban.
A mi.
Intente hablar, y decirles que yo era la victima, pero mi boca no hizo ningun sonido las lagrimas caian rapidamente por mi cara. Los chicos sonrieron con malicia y comenzaron a dispararme. Las balas entraban en mi cuerpo pero no senti dolor, por dentro gritaba pero mi boca seguia sin hacer ningun sonido pronto vi como la sangre salia a borbotones de mi cuerpo llenando el auto y las ventanas de sangre, pero no sentia dolor y pronto vi a Alex, riendo de mi. Jessica estaba detras de el y tambien reia diciendo que me lo merecia por perra.
—Anna depierta!— su voz me parecia tan lejana, pero negue con la cabeza Alex era malo, muy malo.— ¡Maldita sea Anna depierta!
Abri los ojos para encontrarme a un muy preocupado Alex, el estaba encima de mi y su cara estaba muy cerca de la mia, senti las lagrimas en mi cara y mi garganta dolia horriblemente.
—Paso algo?—pregunte aliviandome de que mi voz si saliera y al darme cuenta que todo era un sueño.
—Estabas gritando y llorando como si te fuera la vida en ello— susurro Alex e inmediatamente se bajo de encima de mi.
—Lo siento es... estaba soñando
—Tenias una pesadilla. Es por lo de esta tarde? Quieres que traiga a una psicologa?—pregunto sentandose en la cama, Alex estaba vestido exactamente igual a como cuando se fue.
—No, no es necesario voy a estar bien , es solo que fue la primera vez que veo a personas morir.
—Es normal mucho de las personas que vienen aqui necesitan un psicologo. Una muy buena amiga mia siempre esta disponible para atenderlos. Hazme saber si la necesitas.
Alex se levanto y camino hacia la puerta, senti el panico volver y trague un fuerte nudo en la garganta. Queria llorar pero en vez de eso pregunte— Ya te vas?
—Prefieres que me quede?—pregunto alzando una ceja.
—No lo se, tengo miedo de otra pesadilla.
—Bien, me quedare en el sillon hasta que te duermas— dijo dandome una intensa mirada, se la devolvi dejandole saber que preferia que durmiera en la cama conmigo, pero soy una cobarde en lo que a hombres sexy se refiere y asenti con la cabeza mientras el se acomodaba en el sillon frente a mi cama y me miraba fijamente con sus hermosos ojos azules.
Dios como me gustaba ese hombre....
A la mañana siguiente me levante feliz de que no habia tenido mas pesadillas, mire al rededor de la habitacion y me di cuenta de que Alex ya no estaba, tendria que agradecerle en otro momento.
Me duche y vesti con unos jeans y una camisa lila. Cepille mi cabello e hice una cola, cuando estaba de camino hacia la cocina tropece con Luis que me miro como si yo fuera su mayor enemiga y siguio sin decir nada. Lo que tenia de atractivo lo tenia de gruñon.
Segui hasta la cocina y me alivie enormemente cuando no vi Jessica allí, en cambio estaba Max, Lucy y Joel. Todos bromeando como ayer.
—Buenas dias— dije sentandome en uno de los taburetes.
—Hola cariño— hablo Lucy con una enorme sonrisa. Ella siempre estaba feliz.
—Estas bien?—pregunto Joel— Anoche escuche gritos.
—Mmm si, fue solo una pesadilla.
—Tambien vi a Alex salir de tu habitacion.
—El.... pues.. el se quedo en el sillon hasta que me quede dormida.— Dije nerviosa, senti la insensante mirada de Lucy pero la ignore.
—Buenos dias— Dijo Alex entrando a la cocina, le dio una rapida mirada a todos menos a mi. Idiota.
—Buenos dias— respondieron a coro los chicos.— Joel y Max reunion en mi despacho. Y busquen a Luis.
—Y que hay de mi?—pregunto una muy enojada Lucy— No me dejaras por fuera de nuevo?
—Lucy ya quedamos en que tu trabajarias desde aqui.
—No, quedaste tu en eso. Si no me dejas trabajar me ire por mi cuenta.
—Maldicion, bien. Pero llegas siquiera a cortarte un dedo mientras trabajas con nosotros y te quedaras en la casa hasta que se me de la gana.
—Entendido jefe— dijo Lucy con una sonrisa. Alex asintio y dio un paso para irse pero lo detuve.
—Yo tambien quiero trabajar.