un día en el catamarán

2009 Palabras

Está travesía acababa de empezar, la familia completa salió al embarcadero, Cicero no dejaba de sonreír. Sabía que me estaba haciendo feliz y necesitaba esto, necesitaba sentirme segura en sus brazos y los brazos de mi familia. El abuelo no dejaba de maravillarse con el lugar, amaba Grecia. Al llegar al embarcadero su cara fue de sorpresa. Nunca espero que el catamarán fuese tan grande y menos que fuese mío. - ¡Vaya! - Dijo - Nunca pensé que fuese tan grande, Cicero eres jodidamente rico - Todos reímos a carcajadas. - No es mío , es de su nieta - Este me miró más sorprendido aún . - Me lo regaló en nuestro primer viaje a Grecia - Respondí despreocupada. - Bueno mamasita yo le puedo regalar un yate con humildad - Dijo Juan Pablo en forma de chiste. - Lo tomaré en serio - Respondió

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