Desperté sobre saltada, mire a los lados. No me sentía bien, un dolor en mi vientre me hizo gemir, quizás el periodo estaría presenté. Me levanté de la cama para buscar un analgésico, en el mueble estaba Cicero dormido con el arma y el teléfono aún costado, sonreí al verlo allí tan incómodo, camine al baño y busque la pastilla y un poco de agua, volví a la habitación y camine hasta el mueble. Bese a mi griego estando dormido. Movió un poco su cuerpo,pero seguía dormido. -Cicero – Dije en susurros – Vamos a la cama cariño – Volví a besarlo – A la cama – Este se levantó. - Me duele el cuello – Dijo estabilizando su cuerpo. -Ven, vamos a la cama – Lo tome de la mano llevándolo a nuestra cama - ¿Por qué no te acostaste en la cama? - Querida, estabas tan dormida y tan tendida en la cama q

