El tiempo que Alonso prometió estar con ella lo cumplió, así que hora y media después ya estaban de vuelta en aquel estacionamiento, Livia se quitaba el casco acomodando su melena mientras Alonso lo recibía sin dejar de mirarla, cuando Livia levantó la mirada hacia esos ojos verdes se estremeció levemente, Zeus como siempre parecía habérselo pasado en grande, así que estaba más que satisfecho y cansado. __Gracias por el paseo. __No hay de que. Alonso le sonreía. __Te dije que tengo palabra, y estas aquí justo a la hora que te prometí. Livia sonrió, entonces Alonso noto que le gustaba hacerla sonreír más de lo que le gustaba hacerla enojar. __Gracias de nuevo, supongo. Ahora parecía media sonrojada y tímida, era imposible que Alonso no se sintiera encantado con esa chica. __No hay d

