Nagisa seguía en los brazos del pelirrojo, era tan cálido, tan reconfortante, tan... Perfecto.
- ¿Qué fue lo que paso aquí?-los interrumpió un pelinegro
- Nos atacaron y... Snake se hizo cargo de todo - dijo Nagisa, aún no había aceptado lo que había sucedido anteriormente
- ¿Están bien? - pregunto acercándose
- Creo que están más que bien- dijo Karasuma tomando el cuello de la camisa de Koro, llevándolo a otra habitación
- ¿Crees que sería mejor darnos un baño? - pregunto Karma mientras se sentaba, con Nagisa sobre él
-Sí, yo iré primero - dijo el pequeño mirando su ropa llena de sangre
- ¿Nos bañamos juntos?- dijo el pelirrojo con una sonrisa burlona y un tono bastante sensual e incitativo
- Por supuesto - dijo el celeste con su gran sonrisa
> pensaba el pelirrojo tapando su rostro sonrojado
- Karma… - susurro el pequeño tomando la atención del pelirrojo, el pelirrojo quito sus manos para que, acto seguido, se sorprendiera por el repentino beso del celeste - Te esperaré en la ducha - dicho esto se alejo guiñando su ojo para salir del comedor lleno de sangre
- ¿Por qué?!- gritó al aire el pelirrojo, el celeste reía internamente, en su camino se encontró con un claro del bosque, más lejos de allí se divisaba una construcción blanca con grandes ventanales. Sonrió con nostalgia y siguió caminando
> pensó mientras llegaba a su habitación y se quitaba la ropa para abrir el agua caliente. Se sumergió en el agua y ató su cabello en una pequeña bola, segundos después llego Karma, quien, se metió a la bañera junto a su celeste mientras hacia algunas bromas, intentando calmar sus nervios.
- ¡Karma! - decía el celeste, por completo, avergonzado
- ¿Qué pasa?, ¿Acaso no soy yo el que más se sonroja? - pregunto con soma, entonces Nagisa sonrió maliciosamente y movió un poco su cadera, el mayor soltó un gruñido y Nagisa se paralizo, estaban tan cerca que... El menor podía sentir la creciente erección del pelirrojo - Será mejor que salga de la bañera - dijo rápidamente para salir de esta, pero fue retenido por otro movimiento del pequeño, causando nuevamente un gruñido - Na-Nagisa - gimió Karma para tomarlo de la cintura y detener sus movimientos incitantes - ¿Qué crees que haces? - pregunto con su voz entre cortada y algunos jadeos, Nagisa se soltó su cabello y miro al mayor
- ¿Esta mal? - su voz inocente, su cabello mojado pegado a algunas partes de su rostro, su pequeño sonrojo, sus ojos cristalizados, sus húmedos labios, todo. Absolutamente todo de ese pequeño celeste, era extremadamente erótico, principalmente su imagen inocente. Karma trago su saliva acumulada y un gran sonrojo se apodero de él - Karma yo... Quiero hacerlo - volvió a hablar el pequeño dándose la vuelta para estar cara a cara con Karma. Una de sus manos bajo dentro del agua y toco el m*****o del pelirrojo, este solo soltó un gruñido para ver al celeste, quien, estaba sumamente concentrado.
Nagisa comenzó a mover su mano de arriba a abajo, dentro del agua, mientras que Karma tomaba las caderas del celeste, quien involuntariamente, comenzó a moverse, para deleite del pelirrojo, Nagisa ya tenía una erección, Karma se levanto de golpe de la tina, impresionando al celeste, nuevamente impresionando al pequeño, Karma tomo a Nagisa cual princesa y lo llevo a la cama, aún estaban mojados y sus respiraciones eran cada vez más agitadas.
Nagisa abrazo el cuello del mayor mientras que Karma besaba su cuello y dejaba múltiples marcas de mordidas y chupones, el pelirrojo bajaba lentamente entre besos y caricias para llegar a uno de sus pezones, el cual succiono y mordió con cuidado, Nagisa estaba a punto de llegar al clímax, las caricias del pelirrojo eran realmente gratas.
- Nagisa - susurro con voz ronca Karma, el celeste sintió un espasmo y arqueo su espalda al sentir dentro suyo un intruso moviéndose fluidamente, su boca estaba entre abierta y su saliva corría por la comisura de sus labios hasta llegar a su barbilla.
Karma metió otro dedo e imitó los movimientos en tijeras, Nagisa seguía gimiendo y jadeando, la vista para el pelirrojo era realmente seductora. Dejo los movimientos para, de una embestida, entrar en Nagisa, quien soltó un grito de placer y dolor. Karma espero a que Nagisa se acostumbrara a su dura presencia, el celeste comenzó a mover sus caderas para transmitirle a Karma que estaba listo. Karma comenzó a moverse con cuidado, pero quien sabe cuándo o cómo, las embestidas calmadas y pacientes fueron destruidas por las embestidas feroces y hambrientas.
- įK-Karma! - grito Nagisa para correrse en el pecho de ambos, oprimiendo sus "paredes" y sofocando el m*****o del mayor, Karma se corrió y segundos después salió del pequeño.
Las respiraciones entre cortadas y cansadas intentaban volver a un estado más calmado, Nagisa al igual que Karma, estaban completamente sonrojados y cansados.
-N-Nagisa, gracias - susurro el pelirrojo antes de quedarse dormido al lado de Nagisa
- Gracias, Karma - dijo Nagisa acurrucándose al lado de Karma y durmiendo profundamente.