Capítulo 12 “Tres demonios”

1093 Palabras
- ¿¡Qué creen que están haciendo!? - gritó el pelinegro - ¿Sexo? - respondió en forma de pregunta y con un tono por completo burlón - ¡Nagisa! - reprimió el mayor -Lo siento, lo siento, ya me voy - dijo el celeste restando la importancia que requería el asunto y entrando al baño para ponerse una mejor pijama, aún así Koro veía con una mirada asesina al pelirrojo - Y-yo…- trato de hablar el pelirrojo - ¿Cómo lo hiciste? - la pregunta hizo sonrojar al pelirrojo, no había hecho nada ¿O si? - ¿D-de que esta hablando? - preguntaba con voz entrecortada y nerviosa - ¿Cómo... ganaste su confianza? - finalizó, un silencio total inundo la habitación - El jamás había llorado enfrente de otra persona, ni siquiera de Karasuma o yo - rompió el silencio en dos, finalizando con una mirada de sorpresa, dolor, frustración, e incluso alegría. Varías emociones se hallaban peleando en su interior, la que iba ganando, era la confusión - No lo sé - respondió el pelirrojo con su mirada gacha y sus manos entrelazadas en sus rodillas - Nagisa, ¿Te hablo de "ella"? - Si una cosa sabía Koro, era que jamás había hablado de ella con otras personas, jamás había tenido tanta confianza en una persona como para decirle de Irina Jelavic - ¿De Irina? Si, pero... No de su relación - el pelirrojo sabía que era difícil para Nagisa el decirle de su pasado, el contarle lo que había sufrido y quien lo había salvado - Siéntete afortunado, al menos te ha dicho quien es - dijo el pelinegro ocultando su mirada - ¿Tu la conocías? - por primera vez pregunto algo el pelirrojo, pregunta que sorprendió al pelinegro e hizo un revoltijo de emociones, nuevamente gano la confusión, pero esta iba de la mano con la tristeza - Karasuma, Irina y yo... Éramos los mejores amigos - respondió con la posibilidad de que su voz se quebrara en el trayecto de su respuesta - Koro ya me he cambiado - dijo el celeste saliendo del cuarto de baño - Si... Por favor, Nagisa, no coman enfrente de los pobres - dijo Koro fingiendo tristeza - ¿Tan ocupado esta Karasuma? - pregunto el celeste mientras el pelinegro se volvía de un rojo carmesí, el menor rió mientras el pelirrojo le veía con una sonrisa > se dijo en sus adentros el pelirrojo - ¿Qué tal les fue en su misión? - pregunto Koro tratando de evadir el tema - Bueno... Karma mato a quince guardias y yo mate al objetivo principal - dijo Nagisa con su típica sonrisa, Koro les miro sorprendido - Me sorprende de ti Nagisa, usualmente tu eres el que... - fue callado por las manos de menor - Soy una gema en bruto en el asesinato, pero quería ver las habilidades de mi compañero - dijo con una sonrisa, escondiendo por completo su sentimiento nervioso - No creo que seas tan fuerte - bufó Karma - ¿Se te olvida que en el primer día de práctica te vencí en menos de cinco minutos? - rió el menor haciendo que el pelirrojo pegara un brinco - Y pensar que dices eso ahora... Que vergonzoso - puso una de sus manos en su boca como una señora contando algún chisme, nuevamente el pelirrojo pegó un salto, pero esta vez su rostro se torno rojo (Parecida a la escena en donde no tiene una buena calificación y Koro lo reprende con esas palabras, escena donde por primera vez Karma se sonrojo) - E-en ese tiempo... Yo no estaba preparado para luchar con alguien de élite - se excuso - Perfecto. Mañana tendremos otro duelo - dijo el celeste para acostarse en su cama - ¿Qué? - Koro se sorprendió por la actitud del menor - Solo bromeaba - dijo el pequeño mientras esconde su rostro en una de las almohadas > pensó, Koro salió de la habitación mientras que Karma se acostaba a su lado, abrió sus brazos y Nagisa se acercó a él y ambos se quedaron dormidos en ese reconfortante abrazo // Al día siguiente // Nagisa fue el primero en despertar, se dio cuenta de que Karma seguía dormido y decidió dejarlo así, en un ataque de locura estiro su cuello y beso en la mejilla al mayor para después levantarse de la cama y caminar al comedor principal, al llegar encontró un papel blanco doblado en un cuadro, lo abrió con mucho cuidado y leyó el contenido En la habitación resonó su suspiro y camino a la cocina, al principio sólo quería hacer un simple desayuno para él, pero recordó a el pelirrojo dormido y decidió cocinar para ambos, todo lo hizo con una gran sonrisa, esa sonrisa que reflejaba emoción y alegría. Una sonrisa por completo sincera, una sonrisa que no había aparecido en sus labios en mucho tiempo. La causa de esa sonrisa... Era el pelirrojo - ¿Qué dirá Karma al llevarle el desayuno a la cama? - suspiro con una gran sonrisa y un leve sonrojo - Es como si estuviésemos casados - susurro para si mismo - Buenos días querida - resonó una voz, el celeste dio un brinco y se giro para ver al pelirrojo con una mirada nerviosa y completamente rojo - ¿Cómo amaneció mi linda esposa? - bufó Karma acercándose al menor, Karma abrazo por la espalda al pequeño y beso sus cabellos celestes - N-no soy una chica.... - susurro el menor, por completo avergonzado - No dijiste que no eras mi pareja - dijo el mayor con burla y una gran sonrisa - T-tampoco lo soy... - dijo con un tono triste - ¿Nagisa? - le llamó el pelirrojo, el menor le miro con una sonrisa - Esta bien, ten el desayuno - dijo intentando no sonar triste - Nagisa, yo... quería decirte que tu.... - comenzó el pelirrojo, pero el menor se sobresaltó un poco y empujo al pelirrojo al suelo - ¿¡Dónde están los demonios!? - gritó un hombre de al menos cuarenta y cinco años por su voz, a su alrededor había varios hombres con armas de fuego - ¿Demonios? - pregunto Karma, el sólo sabía que era un demonio y que había al menos tres demonios, los más poderosos según decían muchos
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