Lena No sabía con exactitud cuanto tiempo había dormido, al abrir los ojos todavía estamos enredados en un lio de piernas y piel desnuda. Sonreí para mí, al ver nuestros cuerpos unidos y que encajaran tan bien. Me levanté en total silencio de la cama y recogí la camiseta que estaba en el suelo, corrí al baño y cerré la puerta con sigilo. Hice mis necesidades básicas, luego me peleé para poder abrir la ducha, agua caliente me recogió la piel, me seguía doliendo el costado, en el armario se encontraban dos jabones uno usado que decía para hombre, lo olí al cítrico de verbena, lo deje en su lugar y tome el otro, este estaba sellado, en la etiqueta decía que era de lavanda y rosas, le quite el plástico y lo lleve a mi nariz, su aroma era una maravilla, así que opte por este. Me estregue el cu

