Lena Respiré el aroma del café en mi taza, eran a penas las 7:30 de la mañana de principios de diciembre, ya pasaron dos meses desde que vine a vivir con mis padres, me pasé la mano libre por el estómago, ya se empezaba a notar, mi cuerpo estaba cambiando de una manera tan radical, no podía ni reconocerme a mí misma, tuve que cambiar de talla de brasieres porque los que uso normalmente me empezaron a quedar pequeños. Los pantalones comenzaban a no abrocharme, pase a usar más vestidos, de mi madre por supuesto. Escuche risas y mire por la ventana de la cocina, la neblina apenas dejaba ver algo fuera de la casa, distinguí a mis padres sentados en la terraza ambos con una taza en sus manos y con el cuerpo envuelto en mantas, mamá tenía las piernas sobre mi padre, el cual le contaba algo que

