Luces brillantes y rayos de sol fluían a través de la suite donde Kenna se estaba preparando para su boda. Estaba sentada frente al espejo, rodeada de un aura de nerviosismo y ansiedad. Petra, su mejor amiga, le tomó la mano, mientras Rebeca, su suegra, le daba palabras de aliento. — Respira hondo, Kenna. Te ves espectacular, todo estará bien. — dijo Rebekah con una sonrisa afectuosa. La peluquera y maquilladora trabajó diligentemente, ajustando cada detalle del peinado y maquillaje de Kenna. Mientras tanto, Samanta, la madre de Kenna, sostenía en brazos a su adorable nieta Victoria. La pequeña, de nueve meses, jugaba con los juguetes que Samanta le había traído para entretenerla. — Usted está haciendo un trabajo maravilloso. — Dijo Kenna a las mujeres que la estaban preparando,
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


