Cuando Argod vio a Kublai abordar la moto de Trash supo que algo malo pasaba. No era que le importe mucho el bienestar de ese gardiano bueno para nada, sino fuera que conocía bastante bien el interés que le tenía Tell, se habría dicho: “que le pase lo que le tenga que pasar a ese perro callejero” y habría pasado de largo. Pero sabía que si Trash estaba suelto cabía la posibilidad de que tarde o temprano fuera por Tell. Solo por eso decidió seguirlos. De camino decidió mandarle mensajes a Tell, para que decidieran qué hacer al respecto. Pero de eso había pasado más de una hora, y que Tell no respondía. Ni siquiera le había echado un ojo a los mensajes, así Argod estaba a la deriva. Tell no contestaba. Mientras tanto, había visto que Kublai junto a Trash se habían metido a una de esas cas

