FERNANDO Suspiro profundo al llegar al colegio, una semana más deseando que todo este infierno sea una mentira, un sueño del cual pronto pueda despertar, aún no me hago a la idea de condenar a Camila a cambio de mi libertad, es injusto y egoísta pero por otro lado con mi libertad también se encuentra la seguridad de mi madre y mi hermano menor. Así que no tengo más opción que cumplir con el trato que hice con mi padre. Escucho su risa cuando me bajo de mi coche y volteo un poco para encontrarme con su feliz expresión, esta con Ferkon y ambos se ven felices por estar juntos. Felicidad que me veré obligado a destruir y me detesto por ello. —Es imposible no notar que estás muy interesado en esa chica —murmura Pamela cuando llega hasta a mí y me saluda con un doble beso. Pamela se ha inco

