Camino de un lado a otro durante la intervención quirúrgica de mi padre, ya hace cuatro horas que se encuentra en el quirófano y nadie nos dice nada sobre el avance de la cirugía. Me muerdo las uñas deseando acabar con mi desesperación y ansiedad, es terrible el no saber qué está sucediendo con mi padre. Quiero que todo termine ya, quiero tenerlo de vuelta y decirle cuánto lo he necesitado. —Hija, con estar de un lado a otro no ganas nada, ven a sentarte —me habla Leonora estando sentada a un costado de Franko. —Ya se han tardado demasiado —respondo volviendo a morder mis uñas—. La primera vez que lo intervinieron por lo de sus pulmones no tardaron tanto, ¿qué crees que esté sucediendo? —cuestiono desesperada como si Leonora supiera más que yo. —Hija, todo saldrá bien. Confía. Susp

