“DANILO” El vibrar incesante de mi celular provoca que me despierte sobresaltado, siento un ligero peso sobre mis piernas y es Camila quien aún se encuentra dormida sobre ellas, acaricio brevemente su cabello notándola tan frágil. Mi celular vuelve a vibrar despertando esta vez a Camila, se remueve un poco antes de abrir sus ojos. —Hola —le sonrío cuando sus ojos se posan en mi rostro y se levanta apenada al darse cuenta que ha pasado la madrugada descansando sobre mis piernas. —Lo siento, me quedé dormida —habla avergonzada. —Me gustó ser tu almohada —la bromeo colocando mi mano sobre la suya para hacerle saber que no debe sentirse apenada. Me devuelve la sonrisa. —¿Son familiares de Julián Cortázar? —nos cuestiona una enfermera notándose apresurada. —Soy su hija —responde Camil

