“DANILO” —•—Horas después—•— Enseño mi placa al llegar a los edificios de la agencia a las afueras de Yeda, al parecer los chicos del retén son nuevos en el servicio y por supuesto me veo demasiado joven para pertenecer a los cóndores. Camino de prisa sintiendo que mi sangre hierve de rabia, me siento engañado y usado al antojo de mis superiores. Me adentro a la oficina de mi compañera en la misión sin llamar a la puerta pero no se encuentra, llego hasta su PC e introduzco mi clave de acceso para ingresar a los archivos. Encuentro una carpeta con el nombre de la misión pero no puedo accesar sin la contraseña del archivo pienso en algunas palabras que pueden funcionar pero es inútil, después de minutos y varios intentos golpeo la mesa con furia ante mi frustración. Intento de nuevo y

