Veo hacia la mesa donde Ferkon se sentaba con sus amigos y él ya no se encuentra. Mis sentimientos son encontrados, cuando me enteré que se había marchado de la ciudad sentí una rabia inmensa, pensé enseguida que había actuado como un cobarde al no luchar por lo nuestro, pero enseguida supe también que estaba teniendo una reacción bastante absurda, había sido yo quien le pidió no se volviera acercar a mí, haciéndole saber que nuestra ruptura era definitiva; sé que por más tiempo que pasara no le perdonaría que se hubiese acostado con Larissa, me parecía algo repulsivo que no podría pasar por alto nunca. Encima, se supone que acepté el beso de Fernando porque pretendo sacarme de una vez por todas a Ferkon de la cabeza y del corazón, hay ocasiones que el amor no puede ser y punto, simpleme

