FENRIR Veo como las enfermeras cambian las sábanas manchadas de sangre al igual que su ropa, no dejo de llorar en silencio, todo es culpa mía me repito una y otra vez, me desgarra internamente verla en ese estado, golpeada, rota y ahora sin nuestro bebé, me fuerzo para no terminar gritando de desesperación, dolor y culpa, más me hubiese valido nunca aparecer en su vida, quizá así ella no hubiese tenido que pasar por tanto. Laura al lado de las enfermeras trata de pasarle la bata limpia por los brazos, ella llora tanto como yo al ver a su hija en ese estado, ver su cuerpo laxo es como un duro golpe que no me permite respirar. César tiene la mirada perdida desde hace minutos, trata de mantenerse cuerdo al igual que todos. Termino por salir de la habitación, ya no puedo más con la escena,

