-Papá, la casa ni siquiera esta arreglada como para una fiesta.-me quejé mientras bajaba las escaleras. Él se acomodaba la corbata frente al espejo. -Claro que no será aquí, Isa. Será en un sal...Wow. -dijo al verme. Me sonroje al ver la reacción de mi padre. -Es el vestido de mamá. -Eres hermosa, hija.- sonrió.- ¡Nelson!- grito casi en mi oído.- Lo siento. -se disculpó. De las escaleras, bajaba acomodándose la camisa, mi diabólico hermano menor. -¡Esto es imposible!- se quejo mientras colocaba la corbata igual a la de mi padre. -Enano inútil, ya tendrías que estar acostumbrado a esto.-me burle de él. -Callate, simia estúpida. Tu dices eso porque estas desde la mañana arreglándote para tu amado Luke.-me sacó la lengua y corrió hacia papá. -Enano maldito.- balbucee. Recordé la

