La cabeza de Heather daba vueltas por tantas preguntas sin respuesta. Pese a estar confundida, había algo que tenía más que claro: la persona detrás de la máscara fue quien asesinó a su padre a sangre fría. No tenía ni la menor idea de cuántas horas habían pasado, ni siquiera había una ventana para ver su habían nubes o estrellas, sólo insulsos colores pasteles. La puerta de la habitación se abrió y la persona de la máscara entró hipsofacto. Heather ni se inmutó, ya estaba empezando a resignarse ante la idea de que no saldría pronto de ese lugar, lo mejor que podía hacer era esforzarce por mantener la cordura. Hache llevaba una bandeja de madera entre sus manos con dos platos, una botella de agua y un pequeño florero con lirios blancos. —Aún no entiendo cómo tus flores favoritas son lo

