Al ver muy débil a Santiago, Steven se siente agotado de todo el trajín que le toco pasar. Y se acuerda de Lucia, y le expresa a Santiago: — ¡Tu esposa! — ¿Qué ocurre con ella? — Pues, hay que llamarla y decirle lo que te ha pasado. — No, ni de riesgo, esa mujer no se puede enterar de nada, tú ya sabes cómo es ella de dramática. Te apuesto que si se entera, se trae a todo el barrio con ella. Steven comienza a marearse un poco. Cuando Santiago le pregunta al verlo así: — ¿Te pasa algo? En ese instante, el médico entra a la habitación y le dice a Steven: — Por favor, el paciente necesita descansar, espere en la sal. Steven se despide de Santiago y sale de la habitación, y de inmediato saca su teléfono para llamar a su mamá, y le dice: — Hola mamá, te llamo porque se me presento una

