Estupefacto, Steven pone su mano izquierda en el marco de la puerta, y le dice a Ernesto: — ¿Qué fue lo que dijiste? — Que te voy a devolver tu trabajo. — Ernesto, ¿acaso estas bromeando conmigo? — No, claro que no. — Porque si es así, te puedes ir yendo por donde viniste. — Steven, yo cometí un gran error y vengo a repararlo… ¿puedo entrar? Steven lo piensa unos segundos, y luego se hace a un lado, diciéndole: — Sigue. Ernesto entra a la casa y observa con detalle la decoración, y le dice a Steven: — Elena y tu construyeron una bonita casa. — Gracias, ahora si dime lo que sucede. Ernesto toca un cuadro que tiene una cascada, y luego le confiesa a Steven: — Quiero que me perdones, porque fui muy injusto contigo… yo cometí el gran error de despedirte, y fue torpe de mi par

