Martín Durante los últimos seis meses, todo ha marchado bien para mí. En lo personal, sigo convencido de que hice lo correcto al dejar que Leia se fuera a Londres. A veces me pregunto si lo pienso tanto para no derrumbarme, pero la verdad es que lo sentí justo. Ella necesitaba ese nuevo comienzo, esa libertad que no quería que sintiera coartada por mi amor o mi miedo a perderla. Aun así, no podía evitar seguir cada uno de sus pasos. Revisaba sus r************* todos los días, a veces varias veces al día. Leía cada artículo que publicaba en su revista digital con una mezcla de orgullo y nostalgia. Verla florecer en su carrera era una mezcla extraña de admiración y vacío. Y cada vez que aparecía una foto junto a Sebastián, algo dentro de mí se revolvía. Una punzada en el estómago que no se

