Los días de vacaciones se estaban por acabar y yo no quería regresar a la ciudad, aunque no veía a parte de mi familia hace semanas, separarme de Martin ahora iba a hacer difícil, después de estar cuatro años sin contacto el uno con el otro, este recuentro nos había unido más que nunca, porque tenía a mi mejor amiga de vuelta, a mi compañero de aventuras, a mi cómplice y quien me seguía en todo, pero aparte de eso, lo tenía como novio y el recordar cómo se sentía cuando estábamos juntos, la forma que tenía de mirarme y de tocarme, como nadie y todo lo que me hacía sentir en las tripas con solo verlo. Los últimos días que pasamos intentamos no permanecer lejos mucho tiempo, casi siempre lo acompañaba a hacer todas las diligencias que tenía, a buscar los permisos para empezar la construcción

