Capítulo 31

1271 Palabras

Manuela Después de sentir la muerte acariciar mi cara me veo rodeada de policías y sintiendo que estoy alcanzado la libertad, cuando me sacan de ese lugar apestoso, puedo contemplar el cuerpo maltrecho de Axel, está dormido. El hombre que lo puso a dormir dijo que el efecto se le pasaría en unas horas y que teníamos que decir que habíamos estado ahí dos días, si no pagaríamos las consecuencias, pues nos seguiría observando. Cuando la luz del sol toca mi rostro, aparece él; Gonzalo y todos mis miedos regresan, mis piernas tiemblan, mi corazón se aclara y perdió el control de mi cuerpo, cayendo en sus brazos. No puedo gritar cuanto detesto que me toque, solo lo observo mientras me levanta en sus brazos y me lleva a la ambulancia. —Ya todo estará bien amor. Pronto esta pesadilla será olvid

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR