XXCuando Stefano Zamagni y Alice Dane volvieron a entrar en el piso del sargento un ruido llamó la atención de ambos: era el pitido del contestador automático que comenzaba a funcionar en cuanto se recibía una llamada y continuaba hasta que alguien no lo desactivaba escuchando los mensajes registrados en la cinta. –Llamada intercontinental –decía una voz femenina. Luego hubo una pequeña pausa de diez segundos como máximo. –Soy Brenda Dane, hermana de Alice, quería informarle de que hemos mandado un telegrama con su nombre como destinatario. En el telegrama hay información personal y reservada, por lo tanto se ruega que no lo abran otras personas y darlo exclusivamente a mi hermana Alice. Gracias. Evidentemente incluso la hermana de Alice hablaba con discreción la lengua del Belpaese4 .

