XXV¿De qué manera un pequeño, insignificante y quizás rudimentario fascículo de química podría ayudar a dos personas a resolver aquel gran problema identificado en Santopietro? No lo sabían. Lo importante para ellos era resolver el problema, independientemente de la ayuda que podrían obtener de un ridículo cuadernillo. Todavía estaban inmóviles los dos con la mirada fija en la caseta cuando Zamagni meditó todavía unos segundos, luego avisó a Alice Dane y se levantó comenzando a correr hacia la casa por enésima vez en ese día. Stefano intuyó enseguida que ese día se animaría antes de lo que se hubiera esperado. Alice se quedó todavía tumbada allí esperando su vuelta. A lo mejor esa sería la ocasión buena para acabar de una vez por todas con aquel personaje cuyo nombre era Santopietro. Ell

