XXIXDespués de saltar por encima de la ventana Stefano Zamagni comenzó a correr a más no poder para escapar lejos de Santopietro que lo estaba persiguiendo. Mientras corría el sargento se estrelló contra los contenedores de basura haciéndose daño en un hombro pero continuando, de todas formas, con su desesperada carrera. Tropezó más de una vez antes de salir del sitio donde había permanecido prisionero. Esperaba que, al mismo tiempo, Alice Dane hubiese conseguido pillar al señor Mazzetti. Mientras corría Zamagni se volvió hacia atrás para ver dónde estaba su perseguidor y observó que no estaba, de todas formas continuó impertérrito corriendo sin pensar en nada más. Después de unos minutos el sargento encontró una puerta semi abierta, por lo que acabó de abrir y la cerró en cuanto cruzó

