Viernes: Kate: Estoy sentada en el sillón supuestamente leyendo, en realidad rememoro el día de ayer cuando amanecimos con Ale. Bueno amanecí yo, ella al parecer trasnochó un poco. Apuesto a que fue por comer tanto, sonrío sola mirando el libro, de todos modos cuando despertó fue genial. Era de esperarse, la pasión que sentimos nos desborda, lo reconozco; es una excelente amante… Es tan linda, atenta, cariñosa, bronceadita y… ¡Ya basta! ¡Esta no soy yo! ¿Oh si? Estúpida Ale, le tomaré el pelo como venganza. La extraño ‘’un poco’’, si no estaría leyendo ensimismada como siempre lo hago, pasaría un rato según yo y serían las cuatro de la mañana. Esta era mi técnica cuando estaba triste, leía y leía y así los días pasaban más rápido, o me quedaba hasta tarde trabajando; mente ocupada, esa

