[Marco Bowen] Trato de suavizar mi rostro ante la presencia de nuestra hija. Cecilia y yo, nos miramos y forjamos nuestra sonrisa. Me acerco a ella en cuclillas y acaricio su rostro. —Nada amor… solamente mamá y yo estábamos tocando un tema algo delicado. —Es muy temprano y ¿por qué a esta hora discuten? —solloza y yo la abrazo. —Perdón mi niña no queríamos despertarte. —la desprendo y acaricio su rostro. —¡Mía…! —aparece Jaqueline de su habitación y se acerca algo avergonzada por no haber prestado atención a qué ella se levantó. —Amor —Cecilia se expresa con voz tierna mientras se posiciona de pie, al lado mío, se inclina un poco, le da un beso en la frente y le dice —anda con Jaqueline, es muy temprano, sigue descansando que papá y yo, iremos a dormir un poco más. —mi hija asie

