Los hombres partieron con ganas de quedarse. Helena estaba acostada desnuda, acariciando su vientre, después de la despedida con su marido. Se levantó para bañarse y vestirse, no estaban en casa, pero a Estefano no parecía importarle. Eso porque habían encontrado un colchón sin uso y sábanas nuevas. Solo él dormía en un colchón usado, siempre que estuviera limpio, pero con ella se negaba a usar algo que otras parejas hubieran usado. Laura y Helena se encontraron abajo, cada una con una sonrisa apasionada en el rostro. —¿Te gustan las series? —Laura preguntó sonriendo. —Me gustan, solo que no tengo compañía para verlas, a Estefano no le gusta mucho la televisión. —A Marco tampoco, aprovechemos y elijamos alguna, mañana vamos a casa de Pedro, es un lugar maravilloso y lleno de mujeres.

