Laura se despertó de madrugada y se encontró sola. Después de darse cuenta de que Marco no estaba realmente en el cuarto, bajó las escaleras para buscarlo. La luz del despacho estaba encendida, lo encontró hablando por teléfono con alguien, después de algunos segundos colgó el teléfono, su celular estaba en sus manos también. —¿Qué pasó? Él la miró, podía decir una mentira, si dijera que era sobre trabajo ella no diría nada, pero en algún momento sería atrapado en la mentira, su mujer era demasiado inteligente para ser engañada con medias verdades. Le tendió la mano y la hizo sentarse en su regazo. —Necesito que veas algo, prefiero ser yo quien lo muestre, porque así puedo explicarme. Ella lo miró interrogativamente. —Toma tu celular y mira el video de la última conversación de w****

