el testamento

2584 Palabras

*** —Adelante, Lord Richdmon les espera en su estudio —anunció el mayordomo, luego de recibir el sombrero y capa de los recién llegados. —No se moleste, conozco el camino. Sígame señor Reedus —le indicó Paul guiando al abogado de su difunto tío por el amplio pasillo, que ya conocía por haber acompañado a su hermano cuando había viajado a conocer su herencia. —Adelante —se oyó decir con tono amortiguado a su hermano, por lo que ingresaron al despacho. Victor se asombró al verlos y se puso en pie para extender la mano al abogado y darle una palmada en la espalda a él. —¿Y esa sonrisa de imbécil? ¡Vaya que te has acostumbrado rápido a tu nuevo estado de hombre casado! —se burló Paul, mientras se sentaban y Victor le lanzaba una mirada de advertencia. —Buenas tardes, Lord Richdmon. Lamento la

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR