Valery se asomó por la ventana del carruaje y observó confundida la fachada del lugar donde se hallaba, era la mansión de las afueras de Francia de Lord Luxe. A cada minuto estaba más intrigada y nerviosa. Primero había recibido aquella misteriosa nota, con la cual no había podido hacer más que contener una exclamación de sorpresa. Su princesa le había arrebatado con impaciencia la nota y leído en voz alta. «La cacería terminó, ya no quiero perseguirte y no quiero que vuelvas a huir. Te propongo algo diferente; ¿qué piensas si desechamos nuestros papeles? tú olvidas a Lady ratón, la fea, y yo abandonó mi postura de el Caballero n***o, el gato conquistador. Y nos animamos a ser, simplemente los que en verdad siempre fuimos, Valery y Victor. ¿Te atreves? Si decides arriesgarte, el carruaje t

