Cuando llegamos al Pent House de Cristóbal, la puerta del ascensor se abrió dejando ver nuestras figuras abrazadas y llenándonos de besos, escuchamos un fuerte carraspeo que nos hizo separar de inmediato. -Señor Cristóbal, Señora Katerina. -Wow, “señora”. Y si, esa era Cristina saludando.- -Cristina, ¿Cómo estás? -Bien joven, les ayudó con sus maletas. -Su voz es firme y tranquila- Todo está organizado justo como lo pidió, en la biblioteca se colocaron los libros de la Señora Katerina y su silla, además de la habitación principal. -¿Qué? -Pregunto confundida.- -Vamos tengo que mostrarte todo. -Cristóbal me tomó de la mano y vamos rápido hasta la biblioteca.- Lo que veo me hace sonrojar y mis ojos se emocionan un poco, mi corazón es un torbellino y siento que quiero dar gritos de al

