NARRADOR El celular de Arthur no dejaba de sonar, la mañana era radiante y hermosa. El hombre gruñó y abrió los ojos, buscó su celular por toda su cama, cuando al fin lo hayo reviso quien lo llamaba antes de contestar. Su alegría rebasó todo sentimiento. Su hijo lo llamaba, algo que era extraño ya que nunca lo había hecho, pero agradecía que al fin lo haya llamado. No dudo ni un solo instante, rápidamente tomo la llamada y se colocó el celular en el oído. —Que alegría, me alegra que al fin me hallas llamado— sonrió —Lamento haber ido a su casa ayer. La risa insaciable fue lo único que se escuchó del otro lado de la línea. Jhonatan era el que había llamado a Arthur y no Max —Cuanto tiempo, Arthur. —¿Quién eres?— pregunto preocupado —¿Por qué llamas desde el celular de mi hijo? —¿

