A la mañana siguiente, cuando salí de casa, Oliver se encontraba parado frente a mi moto. —Que bueno que sales. Es muy tarde y llegaremos atrasados a la primera clase.
—Em, recuérdame ¿Por qué estás aquí?
—Cierto, de ahora en adelante iremos juntos a la universidad.
—¿Si? No estoy muy seguro de haber aceptado esto.
—Bueno, tú hermana Rose se sentiría muy decepcionada de ti si se entera que te apalean en la facultad.
—¿Que intentas decir?
—Sería una pena que alguien le contara— sonrió.
—No, no vas a decirle nada, así que apártate y ve por tu cuenta.
—Hermano— habla Rose detrás de mi —Ya me voy a la escuela. Te veo en la noche— camina en dirección a donde se encontraba un chico esperándola.
—Oye, Rosy— la llama Oliver —Tengo algo importantísimo qué decirte— me mira.
—¿Qué es?— pregunta ella.
—Tu hermano...
No termino su frase ya que le tape la boca con mi mano —No es nada, Rose. Ve a la escuela.
—¿Si?— se gira y vuelve a caminar en la dirección a la que el chico la esperaba.
—¿Qué haces?— susurré a lo bajo para que Rose no me escuchara.
—Te lo dije. A partir de hoy me llevarás a la universidad o sino le dire a Rose y también a la tía Lisa.
—Mierda— susurré —Que quede claro que no lo hago por gusto— me coloqué el casco y luego me subí a la moto, seguido de eso Oliver subió y me arranqué para poder ir a la Universidad.
Al llegar me paré una cuadra antes para que el bajara — Baja ahora.
—Pero, no hemos llegado aún.
—Te digo que bajes. Nadie puede vernos llegar juntos, no quiero tener más problemas de los que ya tengo.
Él solo bajo y yo continué mi camino hasta el estacionamiento. Entre al edificio y luego al aula para tomar mi lugar.
El profesor llegó y pidió a todos que tomaran su respectivo asiento —Buen día jóvenes— saludó mientras ponía su portafolios en el escritorio —Ayer se incorporaron dos nuevos estudiantes, pero uno de ellos no pudo presentarse— nos mira a todos —La señorita Alisa Grey se incorpora el día de hoy con nosotros— da la señal y una joven entró por la puerta.
Su rostro se me hacía parecido, ya la había mirado antes, pero ¿donde?
—Hola— saludo a la clase —Mi nombre es Alisa Grey, vengo del Nuevo México. Mis padres y hermana menor murieron en un accidente así que me mudé a vivir con mi abuela. Espero llevarme bien con ustedes— sonrió después de terminar de hablar.
—Bien. Puedes sentarte ahí— señaló el lugar al lado mío —Al lado de Máximo.
Oh Dios ¿Por qué todos los nuevos tienen que rodearme? Creo que es mejor que estar sentado al lado de Aarón y su grupo de idiotas ¿no?
Yo solo la mire intentando descifrar en donde la había visto, cuando pasó me miró y sonrió y fue ahí donde recordé ¿donde la vi? Alisa era la acompañante de mi padre el otro día, ella venía con mi padre y un niño pequeño. Ella es ¿la nueva mujer de mi padre? Valla si que es una gran sorpresa.
—Bien, jóvenes— el profesor comenzó a hacer anotaciones en la pizarra —Este semestre estaremos trabajando en equipos de cuatro personas y no— deja de escribir y voltea a vernos —no podrán formarlos ustedes— después de decir eso la mayoría se quejó. —Yo los formaré de acuerdo a su desempeño académico— volvió a girarse y continuó escribiendo.
Yo dejé salir un suspiro y comencé a anotar lo mismo que el profesor anotó en la pizarra. El bolígrafo de mi nueva compañera de callo de su lugar quedando Justo al lado de mi pie. Yo lo recogí y se lo di —Gracias— dijo después de tomarlo. Yo solo me limite a asentir y continué escribiendo.
—Llegó el momento de la verdad— habló el profesor —En esta bolsa están escritos los nombres de todos ustedes— saco una bolsa de plástico de dentro de su portafolios —Su equipo estará conformado a la suerte— rio después de decir eso —comencemos— metió la mano dentro de la bolsa — el primer equipo estará conformado por— sacó el papel y leyó el nombre —Sebastián Blue— volvió a meter la mano y sacó un segundo papel —Oliver Rossi, Alisa Grey y Máximo Williams.
No por favor. Todo bien con Alisa y Sebastián, pero ¿por qué con Oliver?
Al finalizar la clase me acerqué al profesor para solicitar un cambio de equipo o sino hacer el trabajo por mi cuenta, pero su respuesta. —No— me miró — Siempre has hecho esto desde que entraste a la facultad. Siempre haces los trabajos por tu cuenta, pero esta vez tendrás que hacerlo con tu equipo de trabajo.
—Pero, profesor yo no llevo buena relación con ellos.
—Por eso mismo, tienes que relacionarte más con las personas. Sé que podrás hacerlo bien— me toma el hombro y me da una sonrisa —Si no tienes mas dudas al respecto, me voy— tomo su portafolios y salió del aula.
—Ash— me tome la cara y luego fui a mi lugar a tomar mis cosas para poder regresar a casa.
Aarón y su grupito no me molestaron y eso me extrañó, pero no le di mucha importancia. En cuanto llegue al estacionamiento vi a Oliver parado frente a la moto.
—Tardas mucho— se cruzó de brazos. —Vámonos porque los chicos irán a tu casa para ponernos de acuerdo con el proyecto.
—¿A mi casa? ¿Estás loco?— lo mire molesto —¿En que momento autorice para que fueran a mi casa? A parte hoy tenemos trabajo ¿sabías?
—Respecto al trabajo, llame a la tía Lisa y nos dio permiso para ausentarnos el día de hoy y con lo de tu casa pues la verdad la mía es un cuchitril, en casa de Sebastián no se puede porque hay mucho ruido y Alisa dijo que su abuela no está en condiciones de recibir visitas.
—Como sea, sube ahora antes de que te golpee.
Me arranqué y comencé a conducir hacia la casa. Una vez estando ahí, Sebastián ya se encontraba esperando fuera de mi casa. Me estacione y luego baje, me quite en casco y luego camine hacia la puerta. La abrí y todos entramos
—Es linda tu casa— comentó Sebastián mirándola de arriba abajo.
—Lo siento si está un poco desordenada, pero por lo regular hago los quehaceres el fin de semana.
—No te preocupes y ¿donde está Alisa?
—Viene llegando— dice Oliver mirando por la ventana.
Ella estaba bajando de un auto n***o, con los cristales oscuros. Dos de los hombres de mi padre se bajaron y uno de ellos abrió la puerta, el hombre que abrió la puerta tría el brazo tatuado con la serpiente roja y Oliver solo lo miró sin despegar la vista de su tatuaje. Del auto también bajo un pequeño niño.
—Hola— saludo cuando entró a la casa.
—Siéntense mientras voy a la cocina a preparar limonada.
Los tres restantes se fueron a sentarse y a esperar a que yo llevara la limonada. Cuando termine llevé la jarra junto con cinco vasos. Les serví su agua a todos ellos y luego me senté en una de las sillas.
—Así que el chico más inteligente de la clase vive solo— dice Sebastián.
—No, claro que no. Vivo con mi hermana menor, un pez y un gato— reí incómodamente.
—¿Tus padres?
—Creo que la historia de mi madre la mayoría la sabe y mi padre pues el vive lejos y no tengo comunicación con el.
—Ya veo, aunque no sé aún la historia de tu madre.
—Es algo difícil de decir así que preferiría solo no mencionarlo por ahora— le di un trago a mi agua.
—Entonces ¿Que haremos para el proyecto?— pregunta Alisa.
—Si claro, el proyecto— dice Oliver estirando sus pies —¿Por qué no nos conocemos mejor primero? El pequeño que viene contigo ¿es tu hijo?
Ella lo mira algo confundida —Si, así es. Es mi hijo ¿tienes un problema con eso?
—Ninguno es solo que me preguntaba ¿Quien es su padre?
—Murió— respondió rápidamente.
—Sorprendente ¿como murió?
—Ya basta Oliver— digo mirándolo molesto —deja de preguntar tus mierdas.
—Solo tenía curiosidad— me miró.
La puerta de la entrada principal se abrió y Rose entró por ella. Caminó hacia la sala y cuando nos vio se quedó mirándonos.