Cuando entre al colegio, recuerdo haber acaparado casi de inmediato las miradas de todos. Escuchaba como susurraban mi nombre, pero no logre escuchar más, decidí restarle un poco de importancia a aquello, me mantuve caminando hasta mi casillero y lo abrí. Al hacer esto, varias notas cayeron de este al suelo, me agaché para recogerlas, desdoble una de ellas y la leí, "Espero que te mueras", dice esta y no puedo evitar sorprenderme, abro los ojos como platos y tomé otra de las notas, y la abro, "maldita perra", cerré mi casillero de un portazo y tomé como pude todas las notas, caminé en dirección al bote de basura tratando de no mostrar lo molesta que estaba, las tiré por completo ya que no quería seguir leyéndolas y regresé a mi casillero, puse la combinación y lo abro, agarré mis cosas

