Les recomiendo leer éste capítulo con la canción Si tú eres mi hombre y yo tu mujer de Jennifer Rush… CAPÍTULO 30 Melody Werner. La voz que, lamentablemente, reconocería a metros de distancia emana la misma incescrutibilidad que domina su impasible persona. Mi esposo brota de la oscuridad de las escaleras en el club en el que la vibra ha cambiado oscureciendo más, con las luces neones por aquí y por allá reflejando fragmentos. Por un segundo, esa luz refleja su rostro indiferente de grises ojos casi transparentes que parecen brotar de rabia, a la misma vez, siendo inaccesibles. Trago grueso, duro y soy lo suficientemente valiente caminando al primer escalón dejando cortos pasos de distancia entre los dos para alzar la barbilla con descaro y alevosía. —Gracias, señor Al Naimi. Si se por

